La Paloma y El Altar

A fines del mes de Octubre, y como preparación para nuestro ascensión al Volcán Ojos del Salado, Decidimos con mi cordada Gabriel Carrasco lanzarnos a intentar dos cerros de la zona central, La Paloma (4910) y El Altar (5180).
Luego de un viaje de dos semanas por la zona del Caribe, acostumbrado al calor, y lo pero aun, la humedad; aterricé en Santiago en un vuelo directo desde Miami, a las 7 de la mañana.
De ahí a casa, armar mi mochila Lippi para lanzarme al cerro. A las 11:00 ya estábamos saliendo rumbo a Villa Paulina, para comenzar más tarde la aproximación.
Acampamos un poco más abajo de las cascadas de hielo, sin alcanzar a llegar a Piedra Carvajal, dada la hora que comenzamos nuestra caminata. Al día siguiente tuvimos que recuperar lo perdido, sin problemas, logrando acampar a un pie del ataque a ambas cumbres, junto al campamento del Club Andino Universitario, quienes se disponían a realizar la misma expedición.
El día 31, salimos muy temprano, en una fría mañana, la cual me golpeó bastante luego de tener acostumbrado mi termostato a los calores caribeños, y encontrarme ahí, sin mi parca de plumas. La solución, mantenerse en constante movimiento.
En el trayecto, tuvimos mucha nieve, algunos problemas con los crampones, lo que nos hizo titubear en la pasada a la primera cumbre, La Paloma. Luego de darle vueltas, y animados por Nicolás Moreno (quien nos alcanzó a un muy buen ritmo), nos lanzamos a la conquista, y el grupo de 6 personas, pudo alcanzar la cumbre.
Lamentablemente, no nos encontrábamos equipados para las condiciones, y poder hacer la pasada hacia El Altar. Una pasada bien expuesta.
Ya llegando a el campamento 2, decidimos salir ese mismo día, y poder aprovechar lo que quedaba del fin de semana largo con nuestras familias; para lo cual, debimos completar una jornada de unas 15 horas, llegando muy cansados a los autos.
El esfuerzo valió la pena, sin duda. Una ducha de agua caliente, y una cama confortable.


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